Como padres, cuidadores de ECE y proveedores, podemos plantar las semillas de un desarrollo saludable al sumergir a nuestros hijos en relaciones, entornos e idiomas que promuevan una sensación de seguridad y pertenencia, y que acojan su propia exploración de sí mismos.
¿Puede recordar la primera vez que completó la frase: Yo soy…? Tal vez terminó con “Yo soy Isabel”, “Tengo 4 años” o “Soy una niña”.
La identidad se desarrolla gradualmente con el tiempo, pero comienza en la infancia. Nuestro sentido de identidad, o quiénes somos, está determinado por las personas que nos rodean, las palabras y las etiquetas que se utilizan en nuestro entorno, las experiencias que tenemos y nuestros propios pensamientos sobre lo que es posible. Un sentido positivo de la identidad promueve un desarrollo saludable y puede ser un factor de protección. Es importante destacar que también influye en la forma en que interactuamos con los demás. Así que asegúrese de plantar buenas semillas.
