Head Start es un trampolín que permite salir de la pobreza y alcanzar nuevas posibilidades. Cada vez más investigaciones demuestran los beneficios a largo plazo: Head Start consigue que más niños permanezcan en la escuela y no entren en centros de acogida; aumenta la probabilidad de que se gradúen en la escuela secundaria y vayan a la universidad; reduce la probabilidad de que fumen o se conviertan en madres adolescentes. Y los beneficios se transmiten incluso a la siguiente generación.

